Cuando alguien me dice que la IA le da resultados genéricos, lo primero que le pregunto es esto:
¿Qué le diste exactamente antes de escribir el prompt?
La respuesta habitual: "mis notas", "el Excel", "lo que tenía apuntado en el móvil".
Ahí está el problema. No en el prompt.
La IA es como un cocinero.
Puedes tener al mejor cocinero del mundo delante, con la mejor técnica y la mejor receta.
Si le das ingredientes en mal estado, mezclados sin criterio y a medio preparar, el plato va a ser poco apetecible.
No porque el cocinero sea malo.
Sino porque nadie puede hacer un buen guiso con lo primero que veas en la cocina.
Con la IA pasa exactamente lo mismo.
La receta es el prompt. Pero los ingredientes son los datos que le das antes.
La IA no mejora datos desordenados. Los reproduce desordenados, con mejor redacción.
La diferencia es lo que hago antes de escribir una sola instrucción.
Tiene tres pasos y tarda menos de cinco minutos.
Paso 1. Defino el output primero
No empiezo pensando en qué datos tengo.
Empiezo pensando en qué documento necesito al final.
Por ejemplo: un informe de estado semanal para el promotor.
Ese documento tiene campos concretos: avance real por capítulo, desviaciones respecto al plan, alertas activas, hitos de la semana siguiente.
Esos campos son los que mandan.
Paso 2. Recopilo solo lo que alimenta esos campos
Nada más.
Si el informe necesita avance por capítulo, busco el porcentaje real de cada capítulo.
Si necesita alertas activas, busco las incidencias abiertas.
El resto no entra.
Este filtro es el que más cuesta al principio, pero es el que hace que el output sea directamente usable.
Paso 3. Lo formato antes de dárselo
No le paso un Excel de 40 columnas ni un hilo de WhatsApp de 80 mensajes.
Le paso una tabla simple con exactamente los datos que definí en el paso 1.
Capítulo / Avance planificado / Avance real / Desviación / Nota
Cuando la IA recibe eso, el informe sale en un formato que puedo revisar y firmar.
No hay que reescribir nada.
Este proceso funciona para cualquier documento que generes con frecuencia en obra: actas de visita, certificaciones, comunicaciones a subcontratas, informes de incidencias.
La lógica es siempre la misma: output primero, datos filtrados, formato limpio.
Buenos ingredientes, bien preparados, en el orden correcto.
El viernes te cuento algo en lo que llevo meses trabajando.
Tiene que ver con aplicar esto de forma sistemática.
Hasta el viernes,
Laurentiu
P.D. La obra empieza con un Gantt bien hecho.
En la semana cuatro, ese Gantt ya no existe en ningún sitio actualizado.
Los hitos contractuales van acercándose. Las penalizaciones también.
Pero nadie está monitorizando el camino crítico de forma sistemática porque actualizar el plan lleva tiempo que no hay.
He preparado una skill específica para esto.
Adjuntas la planificación contractual y el estado real de cada hito, y te devuelve los días de retraso por fase, la penalización proyectada a cierre y el plan de recuperación para los tres hitos más críticos.
Es el mismo principio del email: output definido, datos filtrados, formato limpio.
La diferencia es que aquí el output tiene consecuencias económicas directas.
La tienes disponible aquí: excelsiusmedia.com/recursos/skills/planificador-fases-hitos-obra